Jóvenes protagonistas en Reparatón de Chinandega

Durante dos semanas jóvenes, todas mujeres, apoyaron el proceso de mantenimiento, reparación y actualización (conocido como reparatón) de las computadoras XO de escuelas de Chinandega.

Las voluntarias lograron apoyar a 968 beneficiarios del Programa Educativo “Una Computadora por Niño” al brindar mantenimiento a igual número de computadoras, pertenecientes a las escuelas:

  • Hogar San José
  • El Rosario
  • Divino Niño
  • El Peregrino
  • Rubén Darío
  • Teresita González.

Las voluntarias de Chinandega responden al llamado de Heriberto Méndez, Asesor Pedagógico de la zona, quien solicita apoyo para este tipo de procesos y al contar con muchachas que ya conocen la labor se agilizan los procesos, reduciendo el tiempo de preparación de las computadoras XO de los niños y niñas.

“Apoyar al Programa Educativo Una Computadora por Niño, es una experiencia únicarlena, enriquecedora y muy dinámica, ya que en estos dos años he compartido muchas experiencias con niños y voluntarios, pero sobre todo he comprendido la importancia de involucrarse en actividades que aporten a mi formación profesional y ayudar a la niñez de nuestro país”.
Arlen Padilla
Estudiante de Ciencias Políticas III año. 
Universidad Thomas More-Managua.

allison“Por segundo año consecutivo participo en el reparatón de computadoras XO que se realiza en Chinandega. Me pareció una experiencia muy bonita, porque conocí nuevas amistades y contribuí a la educación de la niñez nicaragüense. Invito a más jóvenes a unirse a esta noble causa”.
Allison Ordoñez
Estudiante de Inglés III
UNAN-León

“Esta experiencia ha sido muy bonita, porque por medio de esta institución puedo ayYulisaudar al desarrollo de mi país, ya que la tecnología es un elemento muy esencial para la formación de nuestros niños, jóvenes y profesionales”.
Yulisa María Henríquez.
Estudiante de II año de Derecho.
UNAN-León.

Ma Alejandra“Esta es una experiencia muy bonita donde aprendemos muchas cosas sobre las laptops XO y también aprendemos valores como el compañerismo, el respeto, y el trabajo en equipo; además conocemos nuevas personas y al mismo tiempo nos divertirnos. Todos los voluntarios terminamos siendo amigos y cada año que finaliza el reparatón deseamos que se vuelva a repetir, porque aprendemos a desarrollar habilidades y destrezas que no sabíamos que teníamos y ayudamos a una buena causa”.
María Alejandra Torres.
Estudiante de II año de Medicina. Universidad de Occidente (UDO)-León.

“Este año, siento que se me hizo más fácil reparar, por la experiencia del año pasadoLucía. Me gustaría seguir participando en las actividades que impulsa la FZT, ya que es una forma de contribuir con la educación de los niños y niñas de nuestro país”.
Lucía Balmaceda.
Estudiante de II año de Bionálisis Clínico.
UNAN-León.