CORN ISLAND COMPLETAMENTE DIGITAL

CI(Marzo 2016. Managua, Nicaragua) El sueño de convertir Corn Island y Little Corn Island en territorios completamente digitales, se ha vuelto una realidad con la entrega de computadoras XO a todos los estudiantes y docentes de ambas islas, gracias a la unión de esfuerzos de varias empresas que comprometidas con la educación de calidad contribuyeron con el Programa Educativo “Una Computadora por Niño”.

“Hemos concluido con uno de los sueños grandes que teníamos de poder beneficiar al cien por ciento de los niños de la isla de Corn Island y convertir ésta en nuestra segunda isla digital”, afirmó María Josefina Terán de Zamora, Presidente de Fundación Zamora Terán.

Corn Island se convierte en la segunda Isla Digital al beneficiar a los 1,250 niños y niñas.

En una primera etapa en julio 2015 apoyaron esta iniciativa:

  • Banco LAFISE BANCENTRO
  • USAID
  • CENTRAL AMERICAN FISHERIES (CAF)
  • PACIFIC SEAFOOD OF NICARAGUA (PASENIC)
  • SILVIA SEQUIERA e HIJAS
  • La Costeña

Y en una segunda etapa La Costeña anunció la adopción del Programa Educativo como su expresión de Responsabilidad Social Empresarial y están apoyando además la recaudación de fondos a través de su sitio web. Ambas etapas de digitalización también fueron apoyadas por Banco LAFISE BANCENTRO.

“Al final del día es ver la satisfacción en la cara de los niños y cómo esto se traduce en lo que todos sabemos que se va a traducir que es una mejor educación y por ende personas que contribuyan más con sus comunidades”, expresó Julio Caballero, Presidente de La Costeña.

Asimismo, Fundación Zamora Terán recibió fondos de Harry Hole Stiftelsen (Fundación Harry Hole), fundada por el escritor noruego, Jo Nesbø, en 2008, una organización benéfica que contribuye a reducir el analfabetismo en la niñez  en países en vías de desarrollo, por una aplicación realizada por Norfund, donante del Programa Educativo.

Fundación Zamora Terán nació hace seis años como brazo de Responsabilidad Social Empresarial de Banco LAFISE BANCENTRO, con la ilusión de lograr una  gran alianza público privada en la que además de aportar con donaciones  poder convertir el Programa Educativo “Una Computadora por Niño”  en un proyecto de nación, que reciba el apoyo de otras empresas, organismos internacionales y países amigos, todos trabajando de la mano con el Ministerio de Educación.