FUNDECYT-PCTEX y FZT crean aplicación para mejorar ortografía

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FUNDECYT-PCTEX y Fundación Zamora Terán preocupadas por mejorar la enseñanza de la lectoescritura, base de otros aprendizajes desarrollaron “Palaventura”, una aplicación que contribuirá a mejorar la ortografía de los niños y niñas beneficiados con el Programa Educativo “Una Computadora por Niño” y estará a disposición de quienes deseen hacer uso de ella, como parte de Sugar, plataforma en la que se encuentran los programas que se instalan en las XO.

Fundación Zamora Terán para este proceso de desarrollo de software, creó un grupo de trabajo multidisciplinario: asesores educativos FZT, docentes, estudiantes, Yader Velásquez en la parte de programación y de Byron Corrales, en el diseño, quienes ya habían apoyado la creación de aplicaciones muy conocidas por los niños como “Conozco Nicaragua” y “Sin dientes”.

Yader Velásquez, tiene 23 años y trabaja en KRIMG-20150716-WA0011ONOSCODE. El inicio de su relación con el Proyecto Educativo “Una Computadora por Niño” data del 2010, cuando participó en un curso con Adolfo Fitoria, de Kronoscode (quien impartió los cursos para hacer las primeras aplicaciones nicaragüenses) sobre el desarrollo de actividades en Python para Sugar, sistema operativo que usan las XO.

“Era fácil colaborar y el curso estaba enfocado para el desarrollo de aplicaciones educativas. Hice algunas cosas de forma personal y con la Fundación como voluntario. Además brindé servicios profesionales para mejorar actividades”, relató Velásquez.

La aplicación Palaventura forma parte del proyecto que desarrolla Fundación Zamora Terán con Agencia Extremeña de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AEXCID) y con FUNDECYT-PCTEX, que tiene entre sus objetivos crear el primer centro de desarrollo de software libre.

Velásquez detalló que el mayor reto en el desarrollo de esta aplicación fue trabajar en la tecnología web, que está usando Sugar y que es el estándar que se usa a nivel mundial para crear juegos, actividades y aplicaciones, porque no se cuenta con mucha documentación y tuvieron que ir descubriendo en el proceso de “ensayo y error”.

Destacó el apoyo brindado por la Fundación Zamora Terán y las sugerencias de personas como Walter Bender, creador del Sugar Lab, y Claudia Urrea, investigadora científica visitante en el MIT – Media Lab, durante una visita realizada en mayo.

Trabajando para la niñezCaptura pantalla de _Palaventura__5

Tener a los niños y niñas como usuarios finales fue un reto e incrementó el sentimiento de responsabilidad, tanto a nivel de programación como de diseño de la aplicación.

“Es complicado tener a niños como usuarios finales, porque una cosa es pensar en un público meta o usuarios con los que se comparten características como la edad, estrato social, pero en este caso es la edad y contextos diferentes, yo vivo en Managua y los usuarios probablemente sean de contextos diferentes a los míos. Es bien complicado porque a veces uno se imagina cosas, las propone y a la hora de discutirlas los expertos en educación tienen un punto en contra basado en la experiencia con los niños que uno no lo tomó en cuenta”, afirmó Velásquez.

Por su parte Byron Corrales, cofundador de KronosCODE, especialista en diseño y desarrollo de interfaces gráficas de usuarios, comentó que también los diseños debieron adecuarse a las demandas de los niños y niñas, usuarios finales de esta aplicación.

“Hay que tomar en cuenta muchas cosas, desde cómo hacer los dibujos y me ha pasado que traje una primera propuesta y lo bueno fue que con los mismos niños la Fundación se encargó de hacer talleres de retroalimentación y todo eso fue transmitido a mí. Es bueno tomar en cuenta que muchas veces si no estamos tan especializados en el diseño para niños toca aprender cómo piensan los niños. Además hay que cuidar mucho el respeto, la igualdad, la equidad de género que no haya cosas que puedan ser ofensivas para un niño”, explicó Corrales.

Para Corrales la mayor lección en este sentido es “hacer las cosas más simples, sin complicarnos mucho”.

Ambos dijeron sentirse satisfechos con el producto y están a la espera del pilotaje con niños y niñas, para conocer la opinión de los usuarios.

“Hubo momento durante el desarrollo de esta actividad que fue como un punto de inflexión, en el que mirábamos que estos juegos necesitaban una historia. En realidad de parte de la Fundación fue un buen aporte el crear ese propósito para cada juego y no solo como actividades de tareas”, recordó Corrales.

Palaventura es una aplicación en la que los personajes suben niveles y deben contestar preguntas sobre reglas ortográficas para avanzar.

Entre esta nueva aplicación y Conozco Nicaragua, ambos ven una gran diferencia. Asegurando que en su desarrollo profesional se nota un antes y un después, sobre todo en la interfaz gráfica. “Se notan los años de experiencia”, dijo sonriendo Corrales.

“A nivel profesional hay un cambio radical, lo que podía hacer hace cinco años no es lo que puedo hacer actualmente. Aprovecho toda la experiencia que he ganado en el ámbito del diseño y desarrollo y tratamos de transmitirlo a este trabajo con las actividades, para esperar menos errores y pensar más en el usuario, dándole vuelta a qué necesitan a los niños”, añadió.

Corrales afirmó que diseñar aplicaciones para las XO es como ser el héroe anónimo, que no se sabe que está detrás.

“Una tía que trabaja como maestra en Ciudad Sandino me contó que habían entregado XO en su colegio, le conté y estaba sorprendida porque es una de las aplicaciones más usadas. Estas horas de desvelo, estos fines de semana valen la pena porque mucha gente podrá ver tu trabajo. Como joven llegar a esos niveles, en que el resultado de tu trabajo es usado por tantas personas se siente realmente bien”, expresó Corrales.