El mago de la ecología

 

Nombre:
Alexandra Isabella Urbina Fonseca.
Grado: 6to B
Escuela: Cristo Redentor.
Municipio: Muelle de los Bueyes.
Departamento: RACCS.

Había una vez un pajarito que iba volando y disfrutaba del paisaje de la naturaleza, cuando de pronto sobrevolaba los senderos de un pueblo muy sucio y maltratado que estaba afectando la belleza del bosque.

Al ver esto el pajarito no pudo más y se puso muy triste lo que provocó que llorara horas, una vez que se desahogó tuvo una grandiosa idea para salvar el pueblo y se dijo en voz alta ¡ya sé!, voy a viajar donde el Mago Clorofilo, para pedirle consejos de cómo salvar el pueblo, mañana iré a buscarlo.

Al día siguiente, se levantó temprano, desayunó y una vez listo se fue volando. Viajó durante mucho tiempo hasta que llego a una pequeña cabaña. Muy emocionado se acercó donde un señor que se encontraba sentado. El pajarito muy amable le preguntó si conocía donde vivía el Mago Clorofilo.

El señor sorprendido de la amabilidad del ave, sonriendo le dijo “yo soy el mago de la ecología”, el pajarito muy contento le saludó y le dijo: “necesito su ayuda”. “Cuéntame, en qué te puedo ayudar”, le dijo el mago.

Ayer estuve volando por un bosque, cuando de repente miré a lo lejos un pueblo donde la naturaleza esta muriendo porque hay mucha contaminación y quiero salvarla porque forma parte de nuestro medio ambiente.

Ese pueblo realmente era muy bonito, era verde con muchos árboles de frutas deliciosas y ahora ya no lo es.

El mago le dijo: “ese viejo pueblo no aprenderá por más que yo trato y trato no aprenden”

“¿Qué podemos hacer?”,  dijo el pajarito a lo que el mago le respondió:  “yo nada, pero tu sí”.

“¿Qué puedo hacer yo?”, dijo consternado, siendo solo una simple ave.

Entonces el mago le dio unas semillas para que se las de a alguien que sea lo suficientemente buena, para mostrarle a los demás el sentido de la ecología.

El pequeño pájaro buscó y buscó un alma buena para que esparciera las semillas por todo el pueblo y que enseñara a todo el mundo el sentido de la ecología, cuando ya estaba cansado y triste por no encontrar a nadie, miró a una niña tan linda y buena, dijo “ella es”.

Entonces bajó a la tierra y aterrizó donde estaba la niña. El pajarito se presentó y se hizo amigo de la niña, luego le explicó lo que estaba pasando, ella lo escuchó muy atenta y comprendió lo que quería decir el pobre pajarito cansado, la niña le dijo “te ayudare dame las semillas”.

La niña corrió a todas las esquinas del pueblo a sembrarlas y cuando solo le quedaba una semilla decidió sembrarla en el centro del pueblo donde todos la vieran.

Cuando ella estaba sembrando la última semilla llegó gente de todo el pueblo y la miraban. Ellos le dijeron: “que haces hija, te podemos ayudar”.

“Claro ustedes son los culpables de la contaminación del pueblo, así que necesito de su ayuda para salvar la el medio ambiente, ¿ustedes creen que con solo sembrar un árbol y después cortarlo hacen bien?.

“No”, le dijeron todos en coro. “Estamos muy apenados contigo. Ahora todos entendemos el verdadero sentido de cuidar nuestro pueblo, te prometemos que no lo volveremos a hacer porque dañamos el medio ambiente”.

Es por eso que a partir de ese día, el pueblo supo valorar la importancia de las plantas y lo importante que es para todos los seres humanos que cuidemos el medio ambiente.