Enseñar con creatividad y tecnología

Los niños y niñas que pasan dEymi1e preescolar a primer grado inician nerviosos porque creen que los juegos terminaron. La profesora Eymi López, maestra de primer grado de la escuela Diocesano Inmaculada Concepción de Granada, nos cuenta que en su aula la creatividad y tecnología permiten que la diversión y los aprendizajes continúen.

López ha sido docente en quinto y sexto grado, pero actualmente enseña las primeras letras a 26 niños y niñas. Estar en su aula es activar los sentidos y disfrutar el aprendizaje. Cada clase es una dinámica y cada concurso culmina con la recompensa de un aplauso.

Para lograr este cambio han sido claves las capacitaciones de asesores educativos de Fundación Zamora Terán y el uso de la herramienta educativa XO.

“A los niños les facilita el aprendizaje del alfabeto y los números naturales. Hemos utilizado TuxPaint para que pinten y realicen dibujos. Hay programas que yo no entiendo, pero los niños me han explicado. Seguimos la secuencia, hacemos competencias, hay participación, ellos van asimilando y explorando más”, comenta López.

La emoción por jugar incentiva a los niños y niñas a aprender más. “Hay otro programa que les gusta aunque les cuesta un poco, porque están aprendiendo a leer y es SuperChef, porque les pone las recetas y ellos deben leerlas”, explica.

Educación física con baile y canto

López utiliza el programa SweetFeet para impartir educación física y lo combina con cantos. “Cantamos y vamos haciendo el movimiento para desestresarnos y no estar en la misma rutina”, indica.

Docentes como López muestran que llegar a primer grado no es abandonar los juegos, al contrario, es aprender jugando.