“Hay que apoyar a las escuelas”

Daysi - mama 1er grado La HayaDaysi Bonilla Flores tiene dos hijos y un sobrino en la escuela La Haya, que se incorporó al Programa Educativo “Una Computadora por Niño” desde marzo de este año. Esta madre apoya a la maestra junto a la directiva de padres de familia y asegura que la razón principal es que la comunidad siempre necesitará una escuela para esta generación y las que vienen.

Asegura que aunque uno de los tres beneficiados es su sobrino lo cuida como si fuera su hijo. “De los tres: uno está en primer grado, otro en segundo y otro en cuarto. En este tiempo que lleva el proyecto hemos visto que los niños saben más, que aprenden más rápido. Ahora están más interesados. Se mira una gran diferencia con la forma en la que estudiaban antes. Con su computadora ellos aclaran más la mente”, detalló Bonilla.

Explicó que los alumnos aclaran su mente porque entienden mejor los contenidos y porque procesos importantes como leer y escribir han pasado de ser aburridos a ser entretenidos. “Antes ellos escribían pero lo miraban aburrido y ahora se les ve aquel amor por escribir, un gran deseo por aprender”, dijo.

Como doña Daysi Bonilla hay otras madres de familia que después de la escuela se quedan entre una hora y media y dos horas apoyando a las maestras, además de estar pendientes del contenido que se les imparte a los estudiantes para que puedan avanzar en clases.

La escuela La Haya fue beneficiada por Northwestern Selecta Inc. y por Matadero Central (MACESA).

Doña Daysi relata que el padre de los niños trabaja en MACESA y al finalizar su jornada laboral les ayuda con las tareas.

“Nos gusta mucho ayudar, que la escuela se supere. Porque una vez que ellos salgan estudiarán mis nietos, bisnietos y siempre la comunidad va a necesitar una escuela”, remarcó Bonilla.

Asimismo, recomendó a los padres y madres de familia que apoyen a los niños y niñas para que salgan adelante, porque el estudiante desarrolla sus aprendizajes en la escuela y en la casa.