Juego de gemelas

*Para Natalia Montoya tener dos pares de gemelas ha sido difícil, pero toda una bendición. Las cuatro niñas son creativas, obedientes y buenas alumnas y beneficiarias del Programa Educativo “Una Computadora por Niño”

Arlen Regina Pérez G.

Hace once años Natalia Montoya recibió una sorpresa. Cuando fue a revisar cómo avanzaba su segundo embarazo le dijeron que tendría gemelas. Ya tenía un varón de dos años y al recibir a Génesis y Andrea su alegría se duplicó.sonrien

Las bendiciones por partida doble continuaron llegando a su casa, porque cinco años después recibió a Marcerla y Antonela, otro par de gemelas. “En ese momento me operaron para no tener más hijos, porque tengo una condición especial y el doctor me dijo que el siguiente parto podía ser de trillizos. En el parto de las niñas ya había desarrollado taquicardia y era peligroso volver a embarazarme”, explica Natalia.

Criar a cinco hijos ha sido una tarea difícil, sobre todo con las cuatro niñas en el colegio. “En el caso de los grandes no era tanto problema porque los materiales que les compraba le servían a las niñas, pero buscamos cómo no les faltara nada”, expresa.

Uno de los retos más grande ha sido la falta de libros. Para poder apoyar los estudios de sus hijas, compraban un libro y en la siguiente quincena el otro, mientras las gemelas compartían para no retrasarse en sus estudios.

De acuerdo a Natalia, con el pasar del tiempo el gasto en materiales educativos fue incrementando. Cuando “las niñas”, como llaman a las gemelas más pequeñas, llegaron al preescolar, tocaba comprar materiales didácticos y ahora que están en primer grado lamenta no tener cuentos en casa, porque Marcela y Antonela aman la lectura.

El gasto en libros superaba los mil córdobas, que según cuenta Natalia reducía la canasta básica de una familia de siete personas, porque son ella, su esposo, Armando, de 13 años, Génesis y Andrea de 11 años y las niñas Marcela y Antonela de seis.

Un universo nuevo

GyAXOAún con todas las necesidades Natalia y su esposo se esfuerzan para que su hijo mayor y las gemelas estudien y salgan adelante.

Hace un año, Natalia estaba leyendo el periódico y en la sección de Empresariales miró la incorporación de una escuela al Programa Educativo “Una Computadora por Niño” y pensó en lo bonito que sería que llegaran a la escuela Salomón de la Selva, de Nindirí, donde estudian sus cuatro hijas.

Así como Natalia y su esposo consideran que la educación es la clave para sacar adelante a una familia, existen empresas que ven en la educación la calve para el desarrollo de la región.

La escuela Salomón de la Selva recibió el apoyo de Cargill, quienes decidieron invertir en la educación de los niños apoyando la implementación del Programa Educativo “Una Computadora por Niño”, que implementa Fundación Zamora Terán.

“Me impactó saber que este año se beneficiarían mis cuatro hijas. Desde que nos dieron la noticia empecé a soñar, porque yo sé que es un universo totalmente diferente, mucho más grande. No sabía todo lo que trae integrado una XO, pero con la primera charla me fascinó aún más la idea. No soy tan cibernética, pero ahora tendré que serlo”, relata Natalia.

Asegura que en este universo nuevo cuenta con un aliado, su hijo mayor Armando, a quien describe como “su mano derecha”, porque apoya en la casa y a las gemelas.

MyAXO

Las gemelas que más disfrutarán las XO son Marcela y Antonela, de seis años, más que por su gusto por la lectura, porque están cursando el primer grado; mientras Génisis y Andrea de 11 años deberán despedirse de ellas al finalizar el año escolar, porque están en sexto grado y el programa beneficia a niños y niñas de primaria.

“Para mí estas computadoras las van a unir más. Hay momentos en los que se aburrían, ahora tendrán con qué recrearse y otro beneficio es que siempre decían: Mamá me da permiso de ir a jugar. Creo que por un buen tiempo van a estar dentro de la casa, buscando en qué recrear su mente. Me encanta que tienen el hábito de la lectura y las computadoras tienen integrados cuentos”, remarca Natalia.

 

Una familia creativa

Como madre se siente bendecida porque sus cinco hijos son obedientes y han sobresalido en clases. Armando está becado y las gemelas tienen buenas calificaciones, aunque las que destacan son las “niñas” quienes mantienen AA en sus notas.

“A ellas les encantan  los juegos y son bien imaginativas y creativas. Antonella y Marcela disfrutan hacer dibujos. Yo nunca les digo que un dibujo les queda feo, porque es su imaginación y es su mundo y sé que en ellos van a evolucionar”, detalla Natalia.

En el caso de Marcela y Antonela, aunque inician el primer grado ya escriben y leen porque avanzaron en vacaciones, con ayuda de su mamá y hermanos “Ellas tienen esa disposición de abrir su mente y hacer cosas. Yo aprovecho eso para que ellas expandan más y aprenden rápido”, afirma la orgullosa mamá.

La clave para este buen desempeño es el apoyo que Natalia les da en casa. Armando, por ejemplo aprendió a leer en quince días, las primeras gemelas tardaron un poco más por ser dos, pero con todos ha estado pendiente de sus aprendizajes.

La creatividad es de familia. Natalia les apoya en clase y junto a ellas inventa como mejorar las tareas que les piden. En una ocasión debían llevar un álbum de los países centroamericanos y apoyadas de un celular al que le recargaron plan de datos para entrar a internet, copiaron mapa, flor nacional, bandera, entre otros y los dibujaron. En lugar de colorear con lápices o témperas lo hicieron con sombras de maquillaje y recibieron la felicitación de los docentes.

“Para mí, los padres deben entender que la llegada de las computadoras es algo único y fenomenal, porque nosotros no tuvimos esa facilidad. Es algo importante, un logro para nuestros hijos, porque cuando lleguen a secundaria no van a algo desconocido como el internet. Les ayudará a pensar qué van a ser en esta vida como profesionales. A decidir algo en concreto y nosotros tenemos que colaborar como padres para que se cuiden bien”, recomienda Natalia.

 

Amantes de la lectura

En casaMarcela y Antonela son idénticas, su mamá las reconoce porque una tiene pequeños lunares en su rostro y la otra no. Ambas mantienen esa complicidad de gemelas, hablando en coro o terminando una la frase de la otra.

Marcela dice que le gusta leer, sobre todo cuentos y que se siente bien de saber que la compu tiene más de 250 cuentos. “Me gustan los cuentos, me siento bien de saber que la compu tiene cuentos. Con la compu voy a leer, jugar, pintar, grabar. Voy a grabar a mis hermanas, a mi mamá, mi papá o a mis hermanos”, afirma.

Por su parte Antonela dice que leerá, jugará, pintará y verá “todo lo que hay ahí”. “Me gustó verla. Nunca había tenido una computadora. Probamos las compus y les pusimos el cargador. Además escribimos nuestros nombres”, cuenta.

Juntas dicen “vamos a ser mejores estudiantes porque ya tenemos las computadoras. Tenemos AA en clase. Las dos tenemos doble A. Nos gusta ser gemelas porque somos hermanas y jugamos mucho. Nos gusta tener muchos hermanos y nos gustan las compus porque nos gusta descubrir”, dicen en coro.

Estudiando entre juegos y risas

Dicen que “la casualidad es la que nos hace hermanos, pero es el corazón el que nos hace amigos”. Esto lo muestran las gemelas de esta familia, quienes aseguran que en sus hermanas han encontrado a sus mejores amigas.

Génesis y Andrea son idénticas. Sin ver sus manos es difícil identificar cuál es cual. Porque una de las características que las distingue es que a Génesis no se le formó la uña en uno de sus dedos. Ambas reconocen que es divertido ser gemelas, pero aún más tener otras hermanas que también lo son.

“Me siento feliz de tener una hermana gemela porque así podemos jugar las dos y si ella ya hizo la tarea ella me ayuda o si ella no ha terminado yo le ayudo. Además nos podemos apoyar para usar mejor la computadora”, explica sonriendo Génesis mientras ve a Andrea.

Gemelas únicas

Asegura que su felicidad es mayor al saber que las cuatro disfrutaran de las computadoras,encasajuntas

como lo han hecho con las tareas de la escuela. “Tener otras hermanas que también son gemelas ha sido mucho mejor, porque ella me dan risa con sus juegos y cuando nos dejan trabajo nos ayudan porque las niñas son muy creativas. Una vez teníamos que hacer un dibujo de una fábrica de chocolate y ellas inventaron hacer ríos y fuentes de chocolates”, señala Génesis.

Las cuatro se sienten “únicas”, porque siempre llaman la atención. “Cuando salimos  nos dicen “son gemelitas, que bonitas, hay que preciositas …”, relata riendo.

El 30 de abril de 2015, recibieron sus XO y asegura que a esta felicidad se sumo la de la atención que recibieron por ser dos pares de gemelas.

“Estábamos felices con tanta atención en la entrega, me sentía alegre y le agradezco a mi mamá quien nos alistó, ella nos hizo los colochos. Cuando supe de la computadora yo le dije a mi mamá que me alistara bien bonita y cuando nos dijeron que nos grabarían le pedí que nos dejara relucientes y lo logró”, presume Génesis.

Regalo de cumpleaños

Andrea relata que el anuncio de que recibirían las computadoras fue un regalo adelantado de su cumpleaños, porque ella y Génisis cumplieron 11 años el 25 de abril.

“Estoy alegre porque aunque no compartiremos computadoras podremos estudiar juntas y vamos a tener más facilidad. Las niñas son mejores alumnas porque tienen mejores notas. Eso me alegra porque ella están saliendo de mejores alumnas. Ahora con la compu las cuatro vamos a ser mejores alumnas”, considera Andrea.

La educación es la llave que abre la puerta a otros derechos. Las gemelas son niñas sonrientes, que disfrutan de una familia amorosa y respetuosa, que han sabido agradecer el esfuerzo de sus padres con buenas calificaciones. Hoy cuentan con una herramienta educativa que les permitirá mejorar en el desarrollo de sus aprendizajes.

El primer día de la XO en casa

Génisis, Andrea, Antonela y Marcela, fueron seleccionadas por Fundación Zamora Terán para documentar cómo es el primer día de una XO en casa. Tras la entrega de las computadoras en la escuela, las cuatro caminan con su mamá cortando camino para llegar a casa.

Luego de cruzar cercos y caminar entre hojas secas las cinco entran a un cuarto donde hay una cama y tres sillones. En dos de los sillones se acomodan las gemelas una grande y una de las niñas, para iniciar con la aventura de navegar por la XO.

Para arrancar, la herramienta educativa les pide que la personalicen con su nombre y el color de icono de XO que quieren usar. Natalia las acompaña y les enseña a moverse con el mouse y a encontrar las letras en el teclado verde.

“Mamá no encuentro la M”, dice Marcela. Natalia le pide que espere un minuto mientras apoya a Antonela y luego con la voz dulce que caracteriza a las niñas grita “Ya la encontré mamá, ya la encontré”.

“El primer día con la compu fue muy alegre, porque ya tenía ganas de descubrirla, de saber qué traía, los libros y también dicen que tiene enciclopedia. Vamos a compartir la computadora con nuestro hermano mayor porque a veces a él le dejan investigaciones y ahora se le va a facilitar con la enciclopedia”, expresa Andrea.

Natalia describe su casa como un hogar humilde, pero sobre todas las cosas lleno de bendiciones. La llegada de las XO, complementa la felicidad de tener cinco hijos obedientes y estudiosos. Afirma que así como se sintió doblemente bendecida con la llegada de dos pares de gemelas. Hoy la alegría en su casa se multiplica por cuatro. Porque cada niña tiene una computadora.

Antes de cerrar las XO Marcela dice “mamá y es el color que me gusta”. Natalia explica que a cada niña le tocó una computadora que tiene la XO con sus colores favoritos y señala que esa fue otra hermosa casualidad.