#Platicando con Lucía Rodríguez

 Para ir a clases cada mañana a Lucía Rodríguez, docente de tercer grado de la escuela Santa Clara de Asís, en Tegucigalpa, Honduras, la mueve el amor y el disfrutar su trabajo. Ella asegura que gracias al Programa Educativo “Una Computadora por Niño” enseñar es más fácil y se obtienen mejores resultados con los estudiantes.

“Para nosotros los maestros, dar clases se nos ha vuelto más fácil al trabajar con la tecnología. Hoy en día la podemos adaptar a todos los contenidos, entonces es más factible para los niños que tengan un mejor aprendizaje y más fácil para nosotros también como docentes”, afirma Rodríguez.

 

– ¿Qué la motiva cada día a levantarse y ir a dar clases?

El amor, el disfrutar lo que hago, pero también me motiva algo muy grande: soy madre, tengo 3 hijos y 2 de ellos son niños especiales que nacieron con problemas de aprendizaje y son mi mayor motivación, mientras yo tenga vida tengo que luchar por salir adelante para ayudarles a ellos.

– ¿Se equivocó de profesión? ¿Si retrocedemos 30 años usted elegiría ser doctora o astronauta?

No me equivoqué, siempre elegiría ser maestra, porque disfruto de lo que hago, esto es mi vida, me siento realizada.

¿Le costó mucho adaptarse a la tecnología?

La verdad fue un reto bastante grande para mí, porque en mis años, cuando yo estudié no teníamos ese acceso a la tecnología. Luego a los 35 años teníamos que innovar con la tecnología, vi que me iba quedando atrás y me vi en el reto de manejar mi propia computadora y todo está en el interés que uno ponga como persona, el querer aprender.

Antes de finalizar Rodríguez, enamorada de la educación y comprometida con darle más oportunidades a sus estudiantes remarca que para el futuro quiere aprender más  para poder enseñar a los niños.