#Platicando con Wendy Martínez y Gil Lugo, docentes Indígenas

Wendy Martínez y Gil Lugoson docentes monitores de primero y quinto grado, respectivamente, de la escuela Manuel Bonilla, ubicada en la comunidad indígena Pech de Santa María de Carbón, San Esteban, Olancho.

¿Qué la motiva a usted a levantarse todos los días y venir a la escuela a dar clases?

Gil: Me motiva, me apasiona estar con los niños, impartirles clases, ya que eso fue mi anhelo, la inspiración que tuve durante mi niñez, de que algún día yo iba a hacerme profesional y estar con los niños.

¿A qué edad tuvo su primera computadora?

Gil: Empecé con la computadora en el 2010, ya tenía mis añitos y ahora estamos apropiándonos más de la tecnología. Nuestro interés es seguir aprendiendo y nos sentimos más comprometidos en guiar a los niños y niñas para que puedan desarrollarse en el mundo globalizado.

¿Qué cambios han podido observar en los niños a partir de la llegada del Programa Educativo?

Wendy: Con los niños creo que han habido mucho cambios, por ejemplo, los niños son más hábiles con la tecnología que nosotros como docentes, hoy por ejemplo uno de mis estudiantes me dijo, “profesora si usted no sabe una actividad, nosotros le vamos a enseñar” con solo 6 años de edad.

Reto que tengan para el futuro:

Gil: Retos hay bastantes para nosotros, pero  nuestra responsabilidad, deber y obligación es ayudarles a los niños a que ellos también estén insertados con la tecnología en este mundo actual y el reto es que  ellos en realidad aprendan a hacer bien las cosas en el mundo de la tecnología.

Wendy: El reto para mí sería que todos los niños sepan al 100% tecnología a través de la computadora XO.

Las maestras imparten clases en la escuela Manuel Bonilla, incorporada al Programa Educativo desde 2014, gracias al apoyo de Sociedad Hidroeléctrica Olanchana (SHOL). La escuela cuenta con cinco docentes y 179 estudiantes.