Voluntarios de Rivas listos para Uno a Uno

El Uno a Uno surge como una iniciativa del área educativa para dar cobertura a través del apoyo de los voluntarios con el acompañamiento pedagógico con las escuelas.

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Los voluntarios de la Universidad Politécnica de Nicaragua (Upoli) sede Rivas, responden una vez más al llamado para apoyar la educación de la niñez, formando parte del Proyecto Uno a Uno, de Programa Voluntarios en Acción de Fundación Zamora Terán.

Sofana Barreto, Coordinadora del Programa de Voluntariado, relató que la experiencia adquirida con el Uno a Uno y el pilotaje en Ciudad Sandino y en Rivas muestra que el perfil de los voluntarios que apoyan este proyecto no es necesariamente de pedagogía o de psicología, sino de Ingeniería en Sistemas.

“Esto nos ha permitido ampliar el ámbito de acción del programa y además del acompañamiento pedagógico incorporar el acompañamiento técnico en las escuelas”, destalló Barreto.

El acompañamiento cuenta como parte de las prácticas profesionales de la UPOLI Rivas. Hasta el momento están apoyando esta iniciativa 30 voluntarios, estudiantes de primer y segundo año de Ingeniería en sistemas y que han sido capacitaos en el Método Fonético Analítico y Sintético (FAS), el uso de la XO, estrategias educativas y pedagógicas, y por supuesto en mantenimiento y reparación de las computadoras.

De acuerdo a la Coordinadora del Programa de Voluntariado, la UPOLI de Rivas ha apoyado en varias ocasiones el desarrollo del Programa Educativo “Una Computadora por Niño” en la zona. Destacando la disposición del profesor Wilfredo Meneses y autoridades del recinto.

“Ha sido una experiencia muy bonita. Han apoyado con lluvias y terremotos. Contamos con muchos jóvenes nuevos, pero al menos el 70% son chavalos que nos están apoyando nuevamente”, expresó Barreto.

En el desarrollo del Uno a Uno en Rivas destaca la labor de los oficiales de Fundación Zamora Terán quienes acompañan a los voluntarios en las visitas a las escuelas.

Los voluntarios del Uno a Uno aplican para el Plan de Formación y son presentados a estudiantes, docentes, directores, madres y padres de familia, como parte del proceso de familiarización.

“Sabemos que es un gran reto para el docente el tener que asumir un nuevo paradigma de la educación con la computadora y es también un reto para el voluntario. Se trata de que por parte del profesor que no lo sienta una carga, sino que se sienta acompañado como con cualquier otro oficial de la Fundación en la escuela”, afirmó Barreto.

Los voluntarios pasarán tres meses en el Uno a Uno, tiempo durante el cual trabajarán con los docentes identificando debilidades tanto técnicas como pedagógicas. Los jóvenes conocerán el horario para saber qué clase se está impartiendo a su llegada y así tener lista sugerencias de las actividades de las XO que se pueden utilizar pare ese tema y esa clase en específico.

 

“A algunos voluntarios les gusta hacer actividades con los niños de recreación y conocimiento con los niños. También se hacen labores de inspección técnica, una revisión de las computadoras, para garantizar que todas estén en buen estado. Las visitan se realizan una vez a la semana”, finalizó Barreto.